La Alimentación no es sólo importante para la salud física sino también para un buen equilibrio psíquico. A través de la alimentación materna los niños conocen y aprenden las sensaciones de seguridad, bienestar y afecto, y esta primera relación con la comida, ya sea de confort o de desconfort se mantendrá para toda la vida.

En la actualidad en el mundo se da una curiosa paradoja, medio mundo se muere de hambre y el otro medio por exceso de comida, en nuestras manos está poner orden y concierto en este caos.

El objetivo de este post no es asustar, es avisar, advertir, poneros al tanto, de las consecuencias que una mala alimentación puede acarrear a vuestras vidas, y por ello vamos a hablar de los trastornos de la alimentación y de sus variantes más conocidas.

 

¿Qué es un trastorno de la alimentación?

Un trastorno hace referencia a un conjunto de síntomas, conductas  de riesgos y síntomas que pueden presentarse en diferentes entidades clínicas y con distintos niveles de severidad, no nos referimos a un síntoma aislado ni a una entidad especifica claramente establecida.

Los trastornos de la alimentación se presentan cuando una persona no recibe la ingesta calórica que su cuerpo requiere para funcionar de acuerdo con su edad, estatura, ritmo de vida, etcétera.

En los últimos tiempos los trastornos de la alimentación se han convertido en un problema social, no solamente por el alarmante aumento de casos y sus variantes, sino porque no sólo afecta a quién lo padece y a su entorno familiar, sino que va mas allá, pues tarde o temprano, también acaba tocando a profesores y educadores que pasan muchas horas al día con los alumnos y son responsable de parte de su formación.

 

¿Quiénes son susceptibles de padecerlo?

Con la adolescencia suelen comenzar los trastornos de la alimentación, pudiendo prolongarse hasta la edad adulta si no se ataja a tiempo, siendo su edad de prevalencia más frecuente entre los 12 y los 17 años, es decir coincidiendo con la pubertad y los múltiples cambios físicos y psicológicos que en estas edades se producen.

Las repercusiones de los trastornos de la alimentación pueden ser graves. Desde dejadez y abandono de los estudios hasta depresión y abuso de drogas, por lo que a la larga se convierte también en un problema sanitario, si tenemos en cuenta que en EEUU 2 de cada 10 adolescentes padece algún tipo de TAC.

 

 

Tipos de trastornos de la alimentación:

 

Anorexia

La anorexia se caracteriza por el temor a aumentar de peso, y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que el enfermo se vea gordo aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado.

Según el Instituto de Salud Mental, Afecta en un 90% de los casos a niñas pre-púberes y adolescentes. Se caracteriza por:

  • Obsesión por la delgadez
  • Rechazo hacia la comida.
  • Miedo a la obesidad
  • No tienen conciencia de enfermedad

Las personas que padecen anorexia se miran al espejo y se ven insistentemente “gordasa pesar de estar extremadamente delgadas.

 

Bulimia

La bulimia se caracteriza por la obsesión por la comida, pasan la mayor parte del tiempo pensando en la comida, cuando y cuanto van a comer, comen compulsivamente, pasan de periodos de ayunos a atracones incontrolados que les hacen sentir muy culpables, por lo que se provocan el vómito. Se caracteriza por:

  • Abuso de laxantes
  • Abuso de diuréticos
  • Ejercicio físico exagerado
  • Se alternan periodos de ingesta excesiva con periodos de actitud anoréxica

 

Vigorexia

Como casi todos los trastornos de la alimentación, empiezan de una forma sutil, de manera que hasta que no está en un estadio avanzado, es difícil  ser detectado por las personas del entorno de quien lo padece, y mucho menos por quien lo sufre.

La afecta principalmente a los chicos y empiezan llevando una vida muy sana, cosa que los padres les resulta muy gratificante, interés por el deporte, preocupación por la comida, rechazo del alcohol, en fin, nada preocupante.  Sin embargo a medida que va pasando el tiempo el interés por el deporte y la comida sana se convierte en obsesión, pasando la mayor parte de su tiempo entrenando y su dieta se convierte en monótona y proteica, principalmente, y pueden llegar a ingerir hasta 6000 Kcal diarias, con el único fin de aumentar su masa muscular. Se caracteriza por:

  • Baja autoestima
  • Tienen una visión de sí mismos  distorsionada,  se ven débiles y enclenques.
  • Excesiva preocupación por el aumento de la masa muscular.
  • Se pesan muy a menudo
  • Se miran continuamente al espejo
  • Abandona su círculo social incluido amigos y familia, su vida se centra alrededor del gimnasio y de las personas que están en su misma tónica.
  • No faltan al entrenamiento aun estando enfermos.

Por su dificultad en ser detectado a tiempo, en la actualidad muchos adultos (30-40 años) la padecen.

 

Drunkorexia

En este caso, afecta a chicos y chicas por igual, los adolescentes que padecen drunkorexia cambian comida por alcohol para poder equilibrar la ingesta de calorías.

Es fácil caer en este trastorno, ya que el alcohol es una droga legal y permitida por la ley  y lo que es aún peor, por los padres, si no de una forma específica si de manera tácita, ya que desde que los niños tienen uso de razón están viendo a sus padres y todos los adultos de su alrededor beber de forma habitual, e incluso contar sus estados de embriaguez  como una gracia.

¿Por dónde se empieza en la drunkorexia?

Puede suceder de dos maneras:

  • Las personas deciden no comer para así poder beber.
  • Las personas deciden no comer porque han bebido “demasiadas calorías”.

Este trastorno es especialmente  grave, ya que en la mayoría de ocasiones, esta distorsión alimentaria, se presentan acompañadas de anorexia o bulimia, lo cual incrementa todos los riesgos y las consecuencias negativas.

Beber con el estómago vacío incrementará muy rápidamente los niveles de alcohol en la sangre y forzará a nuestro hígado a trabajar de una manera desmedida, si combinamos todo esto con un sistema inmune ya comprometido por la malnutrición, sabemos que cualquiera de las consecuencias no serán favorable para nuestra salud.

 

Ortorexia

La ortorexia nerviosa es una patología obsesiva-compulsiva, se trata de un trastorno de la conducta alimentaria que consiste en la obsesión por la “comida sana”, y  aunque parezca un hábito saludable, este tipo de obsesión puede llevar a la persona que lo padece, a sufrir desnutrición e incluso la muerte.

 ¿Cómo se ven los alimentos desde la ortorexia?

  • Alimentos peligrosos, alimentos que llevan conservantes o aditivos alimentarios
  • Alimentos artificiales, aquellos  producidos industrialmente.
  • Alimentos saludables, aquellos producidos biológicamente.

La obsesión por la comida sana obliga a seguir una dieta que excluye la carne, las grasas, los alimentos cultivados con pesticidas o herbicidas y las sustancias artificiales que pueden dañar el organismo, al final se cae en una dieta monótona carente de determinados nutrientes esenciales para la supervivencia.

 

Puntos en común de los trastornos de la alimentación

  • Obsesión por un cuerpo perfecto, propiciado y fomentado por los estereotipos de la moda.
  • Baja autoestima
  • Aislamiento y soledad
  • Enfermedad y muerte
  • Relación inadecuada con alimentación
Puede que algún día a la alimentación se le dé la importancia que tiene en nuestro estado de salud, a pesar de que numerosos estudios corroboran este punto, los derroteros de salubridad se inclinan más por la farmacia que por la fruta, la verdura y el ejercicio.