inestabilidad emocional

Consejos para superar la inestabilidad emocional

Tod@s, en algún momento de nuestra vida hemos seguido algún tipo de dieta, lo más habitual es que las tomemos de internet, de revistas, nos la recomiende algún amigo o, en los menos casos, nos la paute un experto. Esto puedo llegar a provocarnos una inestabilidad emocional aunque ni siquiera seamos conscientes.

Las empezamos con ilusión, nos implicamos dejándonos la piel en cumplirla al pie de la letra, esto, por desgracia, nos dura un corto periodo de tiempo y  pasados unas dos o tres semanas  volvemos a recaer en los malos hábitos. Igualmente nos pasa con el ejercicio, nos apuntamos gym, nos compramos bolsa, deportivas y equipo a juego… pero la mayoría de las veces, no cumplimos ni la primera cuota.

Nos sentimos decepcionados,  la motivación disminuye y nos apuntamos otro fracaso más a nuestras espaldas. Ahora sabemos que volver a empezar de nuevo, será más difícil la próxima vez y entonces es cuando llega esa inestabilidad emocional de la que hablamos.

Evitamos el tema delante de nuestros familiares y amigos, pasamos por un momento de aislamiento y cómo podemos vamos digiriendo nuestro sentido de culpabilidad por no ser capaz de conseguir el peso adecuado.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta, es que para poder sentirnos bien por fuera necesitamos estar bien por dentro, siii ya se… esta afirmación resulta muy obvia, y sobre todo muy manida, pero si te detienes un momento a reflexionar te darás cuenta que tiene más sentido del que piensas. La sociedad actual nos obliga a un ritmo frenético, hace que olvidemos lo que más importa, por olvidar, nos olvidamos de nosotros mismos, de nuestras prioridades más genuinas, es por ello que llevar una vida estable y encontrar el equilibrio entre cuerpo y mente es fundamental.

Consejos para un estilo de vida saludable

Las recaídas y la inestabilidad emocional nos indican que algo no estamos haciendo demasiado bien. Es por ello que desde Diesalud queremos daros unos consejos para  que llevar un estilo de vida saludable sea un proyecto realizable y no una utopía castradora:

  • Realiza los descansos y sueños adecuados, escucha a tu cuerpo es el que te dará la respuesta.
  • No picotees entre horas, los horarios están para cumplirlos, esto provocará que llegues sin hambre a la comida, comas menos y vuelvas a picotear en horas inadecuadas.
  • El ejercicio es importantísimo para sentirnos activos y llenos de vitalidad. Con el tiempo los huesos y músculos van perdiendo funciones y el único método para combatirlo es el ejercicio, camina, sal a correr, realiza tu deporte favorito o introdúcete en un mundo nuevo, si no encuentras un deporte que te motive, elige , por lo menos el menos de disguste, 30 minutos al día indispensables y estoy segura que compatible con tu trabajo y ritmo de vida.
  • Cuida y amplia las relaciones sociales, la mayor fuerza y motivación para seguir  es sentirse integrado en la comunidad. Realiza actividades en grupo, pueden llegar a ser muy reconfortante.
  • No menos importante es mantener y cuidar el entorno familiar. Siempre que puedas come en familia, preocúpate en hacer una llamada a ese familiar que llevas tiempo sin hablar o que no hablas con él lo que deberías.
  • Mímate y saca tiempo para ti al menos 30 minutos al día. Tomate una ducha relajante o simplemente no hagas nada.

Si quieres sentirte bien por dentro y que esto se vea por fuera,  el mayor impulso para conseguirlo es la estabilidad. Ni los excesos, ni los déficit son buenos, muévete en un equilibrio saludable. Tu salud mental y física te lo agradecerá.

El profesor Mihály Csíkszentmihályi, autor del libro Fluir, estuvo entrevistando durante más de 20 años a gente de todo tipo: ricos, pobres, hombres, mujeres… preguntándoles qué es lo que les hacía felices. Y llegó a la conclusión de que, contrariamente a lo que la gente se cree, los mejores momentos de una persona no eran los momentos de ocio (como ver la televisión, charlar con tus amigas en un café, etc), sino que los mejores momentos eran cuando el cuerpo o la mente de una persona habían llegado hasta su límite para conseguir algo difícil y que valiera la pena. Y es aquí, cuando me tomo la libertad de subrayar ‘difícil’ y ‘que valiera la pena’. Porque llevar una vida saludable… ¡Es difícil! ¡Pero vale la pena!